La plantà anticipada
Gandia planta sus fallas la noche del 15 de marzo, un día antes que Valencia. El 16 ya se pueden ver todas terminadas mientras Valencia aún monta las suyas.
Casi siglo y medio de fuego
De una crónica de periódico en 1876 al reconocimiento de la UNESCO. La historia de cómo una ciudad de la Safor convirtió el fuego de marzo en su seña de identidad y en una fiesta con voz propia.
Los orígenes
Como en el resto de la Comunidad Valenciana, la leyenda cuenta que todo empezó con los carpinteros, que la víspera de su patrón —San José— quemaban en la calle los parots y trastos viejos del taller para celebrar la llegada de la primavera.
En Gandia, la primera falla documentada aparece en 1876, en una crónica del diario Las Provincias. Desde entonces la fiesta no ha dejado de crecer, hasta separarse de la tutela de Valencia y forjar una personalidad propia que hoy la distingue.

Línea del tiempo
El diario Las Provincias recoge en una crónica la primera falla de Gandia. El punto de partida oficial de la fiesta en la ciudad.
Las comisiones de Gandia se organizan en una federación propia, separada de la de Valencia. La fiesta empieza a caminar por su cuenta.
Gandia abre su Museu Faller, donde se conservan los ninots indultats salvados del fuego año tras año.
Las Fallas de Gandia son declaradas Bien de Interés Cultural Inmaterial, primer gran reconocimiento oficial a su valor patrimonial.
La UNESCO inscribe las Fallas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La fiesta alcanza proyección mundial.
En septiembre, las Fallas de Gandia obtienen la distinción de Fiesta de Interés Turístico Nacional.
Personalidad propia
Comparten raíz con las de Valencia, pero Gandia tiene tres cosas que no encontrarás en ningún otro sitio.
Gandia planta sus fallas la noche del 15 de marzo, un día antes que Valencia. El 16 ya se pueden ver todas terminadas mientras Valencia aún monta las suyas.
El "bautizo fallero": el bautizo real de un bebé de una familia fallera, con la Fallera Mayor como madrina de honor. Un acto único en toda la Comunitat Valenciana.
La fideuà nació en Gandia y es el plato emblema de sus Fallas. Se acompaña, para lo dulce, de los bunyols de carabassa con chocolate.